Los curanderos Kogi, conocidos como Mamos, practican Barassa, una forma de sanación espiritual que implica meditación, lectura de hojas de coca y ofrendas a Aluna (el espíritu cósmico). La enfermedad se considera una perturbación de la armonía cósmica, y la sanación busca volver a alinear al individuo con la naturaleza.
